"Había una vez, una pequeña niña de risos dorados que corría por los laberintos del palacio, llena de luz, color y alegría. A medida que pasaron los años, la Princesita del Reino de la Luz, fue creciendo y comenzó a experimentar diferentes situaciones. Conoció el amor, el miedo, el dolor, la soledad, y las diferentes vías para llegar a un mismo fin.
Comenzando la adolescencia la Princesita conoció su primer choque con la realidad cuando se dio cuenta que mamá reina y papá rey ya no estaban como antes para protegerla en sus alas de algodón. A Luz no le importó. Ella siguió caminando por cada camino del reino iluminando y llenando de alegría cada sendero por el cual pasaba.
Fue descubriendo muchas aventuras a cada paso que daba, conoció al verdadero Narciso que cayó al aljibe, conoció a los verdaderos glotones Hansel y Gretel, a la confiada Caperucita Roja. y cada una de estas personas con las que se encontraba, le dejaban una enseñanza.
A veces se encontraba con personas malas, que también le enseñaron por donde caminar y que atajos esquivar.
El tiempo siguió corriendo para la Princesita Luz Tan rápido corrió que cuando quiso acordar se encontró con aquel principe que opacó su luz con su resplandor. La princesita se enamoró perdidamente.
No pasó mucho tiempo para que la princesita se diera cuenta que aquel caballero seria su futuro rey, el problema recayó cuando la Princesita tuvo miedo que aquel hombre sea su rey.
Poco a poco la soledad se fue apoderando de la Princesa quien ya no era feliz con su principe como lo era antes.
Ella sabia que las cosas no andaban del todo bien pero como lo amaba mucho comenzó a investigar.
Un hada del bosque le dijo que habia escuchado a alguien decir que rompería con su felicidad pero que no sabía quien había sido.
La princesita buscó y lloró desconsolada por días y noches enteras hasta que dió con una pequeña choza de paja y barro, muy pequeña en apariencia, rodeada de un humo espeso, donde vivía una mujer muy pequeña, de pequeños pies, pelos muy descuidados, nariz punteaduda, dientes chuecos y un lunar en la nariz que se hacía llamar "Señora Malita".
La princesita hizo guardía por horas hasta que la bruja salió de su casa a buscar ojos de sapos al pantano. Ni bien pudo, entró a la choza.
Fue increible lo que descubrió al entrar, sobre el lateral derecho de la vivienda habia una mesa hecha de troncos de árboles muy secos, donde en parte se notaba que las polillas habian comido, sobre la mesa, se encontraba un candelabro, una foto de ella, una cinta negra, una foto del príncipe y tres monedas de oro.
Ella no entendió su significado, y tampoco pudo investigar demasiado por miedo a que la Señora Malita volviera de apuro.
De vuelta en el Castillo, la princesita se dirigió a la biblioteca y comenzo a buscar libros de hechicería. Descubrió que aquel hechizo era el que la estaba haciendo infeliz.
Durante años buscó la fórmula mágica para deshacer aquel hechizo, pero nunca lo logró."
A veces, nos da miedo crecer por no saber como es, o con que nos vamos a encontrar. Siempre hay una bruja que nos estropea el camino, un gaucho que no escupe el asado.. pero no tenemos que olvidar que aquel que nos estropea el camino, en realidad nos está mostrando otro mejor, aquel que nos escupe el asado nos invita a comernos las papas fritas.. siempre hay algo bueno en todo lo malo que nos pasa. Si el dolor nos acompaña, no basta con tomarse cinco pastillas para ver cosas, porque pasado el efecto seguimos solos.
Las excusas son solo excusas, si te hace mal, dejalo!, si te hace bien, hacelo!..
Pero no te dejes golpear por la soledad, no cometas el error de una tonta que deja de ser ella misma por esperar algo que jamás va a pasar..
No dejes de amar por algo que ocurra de momento...
Para terminar con algo que te hace mal, no es necesario que deje de existir el sentimiento que antes los unia.. simplemente es que una a veces se cansa de empujar una pared y se cansa de sentir un amor que no da frutos.
La princesita luz del cuento nunca encontró la solucion a aquel que impidio su felicidad, y vivió infeliz por siempre.Pero no lo hizo porque no le quedó otra solución, lo hizo porque nunca creyó que el hechizo era solo eso, le dio mas importancia de la que realmente tenia. Ella misma decidió vivir infeliz.
Y yo no quiero eso para mi, yo puedo decir No ahora, y vos tambien... todos nosotros conocemos gente que nos muestra el camino todo el tiempo, el camino que seguir y el camino que esquivar..
Abramos el ojo y aprendamos a discernir que camino queremos elegir, si el que nos hace bien, o el que nos hace mal.
Por siempre suya, BUkY ▓
miércoles, 11 de agosto de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
WOw WaW: MonOLogO dE PerRiTo De DEParTamENto!
Los Porteños le dicen "Depto" no "departamento"...
Qué pasa si en Capital los nenes están de vacaciones y los padres no los aguantan?
Les compran un perrito!!,
Pero no cualquier perrito!! un perrito de $1.500°°
Pero por qué les compran un perrito?
Para que no estén sentados todo el día en la computadora (ellos le dicen PC), o ensuciando el sillón con las manos llenas de manteca y mermelada...
Pero qué pasa con el perrito al cabo de unos pocos días? Es olvidado!! porque este Androide que viaja en Subte (haciendo combinaciones extrañas de un ramal a otro para no caminar 10 cuadras porque se agita), vio que el vecino del Octavo A se compró una tortuga, y obviamente también quiere una.
La vida del perrito pasa a segundo plano, pero como muchos en Capital son "ecologistas" y pagaron muy caro el perrito deciden seguir invirtiendo en el mini can (porque siempre son "nombre del perro, más el sufijo: TOY") y pagan $200 más al paseador (preferentemente mujer porque suponen, es más confiable), por semana para que el perrito estire sus cuatro patitas..
A la hora de caminar el Can (seis veces a la semana, 3 horas diarias -el domingo se toma franco).. recuerda que durante todo el día estuvo ingiriendo alimentos... no un arrocito con carne como hacemos aca.. no! eso no existe en la gran ciudad.. estos especimenes NO cocinan!, llaman al delivery..
Así que retomando esta triste pero real historia acerca de la vida de un perrito de "Depto", el animalito que vive a alimento balanceado (preferentemente de marca Pedigree), decide ir al baño..
Si es lo primero, en caso de ser varoncito levanta la patita en cualquier pared y listo... si es nena baja la colita... si está indefinido... hace lo mismo que aquello que consideran raza superior... obviamente: baja la colita.
Si es lo segundo es más complicado... buscan un lugar con pasto.. eso significa caminar cinco cuadras al rayo del sol y 38 grados mínimo si estas en verano, buscando un arbolito con cantero para poder hacerlo. Lo triste es que muchas veces no llegan, por lo cual irrigan las veredas de calle España, Florida, o incluso Juan B Justo de elemento altamente patinoso.
Como el otro día.. vino Carlos, el panadero de la esquina y me contó...
Carlos es un hombre de escasos 68 años.. Porteño de profesión y nacimiento, de estatura media con pocos pelos blancos que peinados de lado intentan tapar una cabeza calva cubierta de nada.. porque pelo no tiene. Carlos viste siempre de punta en blanco... no por lo prolijo, sino porque al ser panadero debe vestir de blanco.. (esto es asi desde 1985 que le cayó bromatología al local y casi se lo clausuran porque él vestía de negro, pues decia que el blanco no le favorecía en la figura). Este simpático panadero de gran volumen abdominal anda siempre con un bastón de cedro y mango de plata heredado de un vecino que, oportunamente (se dice) lo habría sustraído de un museo de Historia cuyo tema central fue "El descubrimiento de America".
La cuestión es que, este simpático panadero amigo, me contó que el otro día Doña Roberta venía del chino (que siempre está a la vuelta) con las bolsas ecológicas llenas de mercadería..
Doña Roberta es la curandera de la manzana... ella te cura mal de ojo, quemadura, tendones salidos. Es una señorita de 75 años de largos cabellos negros mal teñidos y anteojos de culo de botella (eso sí.. con marco de Carey). -Es lindo imaginar lo que debe tardar en producirse..- siempre se la ve con los labios color Rojo Pasión de Avón, la sombra de ojos celeste que combina con el color de sus ojos y el delinador tono Cielo de Revlon... y ni hablar del colorete!!! eso si es un cachete pintado!!!.. Doña Roberta no usa bastón porque dice que la hace ver vieja.. pero cualquiera que la vigile desde el balcón se puede dar cuenta que dentro de su morada usa un palo de escoba en su lugar, que según me comentó Laura (la verdulera de mitad de cuadra) era de Doña Luisa (la vecina del Séptimo A, que en un descuido lo olvidó en casa de Doña Roberta una tarde que se juntaron a jugar Canasta y tomar el té).
El tema es que Doña Roberta siempre hizo alarde de su buena movilidad.. su juventud y demás.. pero aunque todos supieramos que usaba en palo de escoba para caminar, nadie la había visto en la calle.. y acá viene el comentario de Carlos.. Se la había visto a Doña Roberta caminar en la calle viniendo del chino de a la vuelta apollada en un palo de escoba!!!, me decía Carlos que el supone que pasó lo que ninguno quiere pasar... piso desechos (segundo) de perrito del "Depto".
Entonces empecé a investigar..
La llamé a Doña Luisa ( la vecina del séptimo A), una señora de tercera edad, arruinada por la nicotina (aunque según me contó Mateo, vecino añejo del Séptimo B, y ex novio de Doña Luisa, no es sólo nicotina lo que fuma esta abuela, cosa que no viene al caso).
El tema es que Luisa estuvo dos horas en mi casa.. de las cuales una hora treinta denunció a su vecina por robarle la escoba. Decía que ella lo suponía pero que no lo quería creer. En un momento de la conversación, Luisa me contó que hacía unos días atrás le preguntó a Roberta por qué el uso del bastón si tenía tan buena movilidad y era tan jóven, a lo que ella solo atinó a contestarle que se habia patinado y se había caído. No quiso hablar más. Yo me fui a la cocina a buscar más té, cuando volví, Luisa estaba dormida en mi sillón.. amablemente la desperté y lepregunté que pensaba acerca del misterioso hecho, me dijo que reía que pasó porque tenía sueño... Con calma le dije que estaba refiriéndome al caso de Doña Roberta a lo que contestó también, que seguramente se debía al perrito de "Depto".
No me quedé tranquila con este hecho... seguí investigando.. algo me olía mal y no era precisamente el perrito..
Hablé con Laura (la verdulera de unos treinta años, cabellos claros y esa "simpatía" que define al porteño), la conversación fue tan corta como comer un helado de agua.. pues me comí un helado mientras hablaba con ella. La mitad del tiempo que tarde me preguntaba por qué le sacaba la lengua y no mordía.. conversación extraña si las hay. La otra mitad fue destianda a conocer el motivo del bastón en las manos de Doña Roberta. Laura me dijo que hacía cuestión de una semana Doña Roberta se calló frente al local al salir corriendo tras "tomar prestada" una banana del cajón de la puerta. Eso me hizo dudar.. y el golpe ya se volvía un misterio que no me dejaría dormir..
Fue entonces cuando decidí recurrir a Mateo, este jovial vecino del séptimo B, vecino y ex novio de Roberta. Mateo es bidente... sí con B y no con V.. porque no es que tiene poderes de visión... sino que sólo tiene dos dientes.. curiosamente son las paletas.. lo cual le queda muy simpático. En su espalda se puede llevar un televisor sin problemas, y tras sus patitas con forma de paréntesis se esconde un gran atleta.
Sí... La vida le ha enseñado a correr a este hombre!! correr de las casas de las vecinas cuando llegaban los maridos!! Hay cada historia acerca de Mateo...
Llegué a "Mateo's home", me recibió con un traje color azul petróleo, una rosa blanca en el ojal.. y una corbata moño a lunares que le quedaba divina.. Tomamos té.. (aclaro que no tomamos mates porque el mate es grasa en la gran city). Mateo me contó sus andanzas.. sus visitas a la casa de Doña Roberta.. Le pregunté si sabía por qué ella cojeaba, a lo que me espondió que siempre fue muy ardiente. Mis ojos se abrieron tal cual el dos de oro.. me ruboricé, sonreí y le pregunté si sabía por que Roberta estaba renga, me dijo (en confidencialidad) que hacía aproximadamente una semana él la había visitado en su hogar.. que su estado físico ya no era el mismo, que él seguía siendo un "macho cabrío" (así se autodefinió), pero que ella ya se había convertido en una ameba -admito que me hizo reir, porque según me contó Juan, el mozo del bar de la otra esquina, Mateo le habría preguntado dónde conseguir algo que lo estimule-. Su conclusión fué que él le había provocado la renguera...
Ya cansada y resignada a no saber si era el perrito el culpable decidí irme a mi departamento.
Perdón!:
Los porteños dicen "Depto" , no "departamento"
Qué pasa si en Capital los nenes están de vacaciones y los padres no los aguantan?
Les compran un perrito!!,
Pero no cualquier perrito!! un perrito de $1.500°°
Pero por qué les compran un perrito?
Para que no estén sentados todo el día en la computadora (ellos le dicen PC), o ensuciando el sillón con las manos llenas de manteca y mermelada...
Pero qué pasa con el perrito al cabo de unos pocos días? Es olvidado!! porque este Androide que viaja en Subte (haciendo combinaciones extrañas de un ramal a otro para no caminar 10 cuadras porque se agita), vio que el vecino del Octavo A se compró una tortuga, y obviamente también quiere una.
La vida del perrito pasa a segundo plano, pero como muchos en Capital son "ecologistas" y pagaron muy caro el perrito deciden seguir invirtiendo en el mini can (porque siempre son "nombre del perro, más el sufijo: TOY") y pagan $200 más al paseador (preferentemente mujer porque suponen, es más confiable), por semana para que el perrito estire sus cuatro patitas..
A la hora de caminar el Can (seis veces a la semana, 3 horas diarias -el domingo se toma franco).. recuerda que durante todo el día estuvo ingiriendo alimentos... no un arrocito con carne como hacemos aca.. no! eso no existe en la gran ciudad.. estos especimenes NO cocinan!, llaman al delivery..
Así que retomando esta triste pero real historia acerca de la vida de un perrito de "Depto", el animalito que vive a alimento balanceado (preferentemente de marca Pedigree), decide ir al baño..
Si es lo primero, en caso de ser varoncito levanta la patita en cualquier pared y listo... si es nena baja la colita... si está indefinido... hace lo mismo que aquello que consideran raza superior... obviamente: baja la colita.
Si es lo segundo es más complicado... buscan un lugar con pasto.. eso significa caminar cinco cuadras al rayo del sol y 38 grados mínimo si estas en verano, buscando un arbolito con cantero para poder hacerlo. Lo triste es que muchas veces no llegan, por lo cual irrigan las veredas de calle España, Florida, o incluso Juan B Justo de elemento altamente patinoso.
Como el otro día.. vino Carlos, el panadero de la esquina y me contó...
Carlos es un hombre de escasos 68 años.. Porteño de profesión y nacimiento, de estatura media con pocos pelos blancos que peinados de lado intentan tapar una cabeza calva cubierta de nada.. porque pelo no tiene. Carlos viste siempre de punta en blanco... no por lo prolijo, sino porque al ser panadero debe vestir de blanco.. (esto es asi desde 1985 que le cayó bromatología al local y casi se lo clausuran porque él vestía de negro, pues decia que el blanco no le favorecía en la figura). Este simpático panadero de gran volumen abdominal anda siempre con un bastón de cedro y mango de plata heredado de un vecino que, oportunamente (se dice) lo habría sustraído de un museo de Historia cuyo tema central fue "El descubrimiento de America".
La cuestión es que, este simpático panadero amigo, me contó que el otro día Doña Roberta venía del chino (que siempre está a la vuelta) con las bolsas ecológicas llenas de mercadería..
Doña Roberta es la curandera de la manzana... ella te cura mal de ojo, quemadura, tendones salidos. Es una señorita de 75 años de largos cabellos negros mal teñidos y anteojos de culo de botella (eso sí.. con marco de Carey). -Es lindo imaginar lo que debe tardar en producirse..- siempre se la ve con los labios color Rojo Pasión de Avón, la sombra de ojos celeste que combina con el color de sus ojos y el delinador tono Cielo de Revlon... y ni hablar del colorete!!! eso si es un cachete pintado!!!.. Doña Roberta no usa bastón porque dice que la hace ver vieja.. pero cualquiera que la vigile desde el balcón se puede dar cuenta que dentro de su morada usa un palo de escoba en su lugar, que según me comentó Laura (la verdulera de mitad de cuadra) era de Doña Luisa (la vecina del Séptimo A, que en un descuido lo olvidó en casa de Doña Roberta una tarde que se juntaron a jugar Canasta y tomar el té).
El tema es que Doña Roberta siempre hizo alarde de su buena movilidad.. su juventud y demás.. pero aunque todos supieramos que usaba en palo de escoba para caminar, nadie la había visto en la calle.. y acá viene el comentario de Carlos.. Se la había visto a Doña Roberta caminar en la calle viniendo del chino de a la vuelta apollada en un palo de escoba!!!, me decía Carlos que el supone que pasó lo que ninguno quiere pasar... piso desechos (segundo) de perrito del "Depto".
Entonces empecé a investigar..
La llamé a Doña Luisa ( la vecina del séptimo A), una señora de tercera edad, arruinada por la nicotina (aunque según me contó Mateo, vecino añejo del Séptimo B, y ex novio de Doña Luisa, no es sólo nicotina lo que fuma esta abuela, cosa que no viene al caso).
El tema es que Luisa estuvo dos horas en mi casa.. de las cuales una hora treinta denunció a su vecina por robarle la escoba. Decía que ella lo suponía pero que no lo quería creer. En un momento de la conversación, Luisa me contó que hacía unos días atrás le preguntó a Roberta por qué el uso del bastón si tenía tan buena movilidad y era tan jóven, a lo que ella solo atinó a contestarle que se habia patinado y se había caído. No quiso hablar más. Yo me fui a la cocina a buscar más té, cuando volví, Luisa estaba dormida en mi sillón.. amablemente la desperté y lepregunté que pensaba acerca del misterioso hecho, me dijo que reía que pasó porque tenía sueño... Con calma le dije que estaba refiriéndome al caso de Doña Roberta a lo que contestó también, que seguramente se debía al perrito de "Depto".
No me quedé tranquila con este hecho... seguí investigando.. algo me olía mal y no era precisamente el perrito..
Hablé con Laura (la verdulera de unos treinta años, cabellos claros y esa "simpatía" que define al porteño), la conversación fue tan corta como comer un helado de agua.. pues me comí un helado mientras hablaba con ella. La mitad del tiempo que tarde me preguntaba por qué le sacaba la lengua y no mordía.. conversación extraña si las hay. La otra mitad fue destianda a conocer el motivo del bastón en las manos de Doña Roberta. Laura me dijo que hacía cuestión de una semana Doña Roberta se calló frente al local al salir corriendo tras "tomar prestada" una banana del cajón de la puerta. Eso me hizo dudar.. y el golpe ya se volvía un misterio que no me dejaría dormir..
Fue entonces cuando decidí recurrir a Mateo, este jovial vecino del séptimo B, vecino y ex novio de Roberta. Mateo es bidente... sí con B y no con V.. porque no es que tiene poderes de visión... sino que sólo tiene dos dientes.. curiosamente son las paletas.. lo cual le queda muy simpático. En su espalda se puede llevar un televisor sin problemas, y tras sus patitas con forma de paréntesis se esconde un gran atleta.
Sí... La vida le ha enseñado a correr a este hombre!! correr de las casas de las vecinas cuando llegaban los maridos!! Hay cada historia acerca de Mateo...
Llegué a "Mateo's home", me recibió con un traje color azul petróleo, una rosa blanca en el ojal.. y una corbata moño a lunares que le quedaba divina.. Tomamos té.. (aclaro que no tomamos mates porque el mate es grasa en la gran city). Mateo me contó sus andanzas.. sus visitas a la casa de Doña Roberta.. Le pregunté si sabía por qué ella cojeaba, a lo que me espondió que siempre fue muy ardiente. Mis ojos se abrieron tal cual el dos de oro.. me ruboricé, sonreí y le pregunté si sabía por que Roberta estaba renga, me dijo (en confidencialidad) que hacía aproximadamente una semana él la había visitado en su hogar.. que su estado físico ya no era el mismo, que él seguía siendo un "macho cabrío" (así se autodefinió), pero que ella ya se había convertido en una ameba -admito que me hizo reir, porque según me contó Juan, el mozo del bar de la otra esquina, Mateo le habría preguntado dónde conseguir algo que lo estimule-. Su conclusión fué que él le había provocado la renguera...
Ya cansada y resignada a no saber si era el perrito el culpable decidí irme a mi departamento.
Perdón!:
Los porteños dicen "Depto" , no "departamento"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
